Todo escapa siempre —de una forma u otra— a las prohibiciones. Esta obra de Mizine y Shabourov —prohibida por el putín de Pútin— se exhibe ahora en la Maison Rouge de París, para que reputee Putin. Cuestión de acentos, pues.
LA IMAGEN QUE ILUSTRA EL ENCABEZADO ES DE DAVID BOWERS, A QUIEN SE AGRADECE SU PRÉSTAMO IMPLÍCITO.
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